Ya Sois unos Buenos Padres

Hola. No nos conocemos pero tengo algo muy importante que deciros: vosotros… sois unos padres increíbles. ¿Que por qué? Pues porque, en mi opinión, ser padre o madre es una de las aventuras más exigentes de la vida, llena de amor y momentos maravillosos, pero no por ello exenta de curvas y situaciones algo más complicadas.

Además, acometemos esta increíble hazaña así, sin tutela, sin manuales y sin red. Porque, aunque biológicamente sí estamos predispuestos a la reproducción, me parece que, a pesar nuestras enormes cualidades, a nivel actitudinal y emocional puede que no estemos tan preparados. Al menos no desde el actual paradigma social. Quién sabe si antaño fuimos algo más intuitivos a este respecto.

Pero el caso es que, aun con todo, hemos comenzado a comprender y despertar. Nos preocupa ser unos buenos padres y siendo esto así debo repetiros que vosotros ya lo sois: sois unos padres excepcionales.

Pero, decidme una cosa más… ¿en qué momento os convertisteis en padres?, ¿ya sabíais qué hacer a ciencia cierta en momento del nacimiento de vuestro querido primer retoño?, ¿lo sabéis ahora? Y además, ¿tenéis más de un hijo?, ¿funcionan igual de bien las mismas cosas?

Ya sabemos las respuestas. No parece haber un momento concreto tras el cual alguien pasa de ser un mero progenitor a un buen padre. Y sin embargo no dejamos de buscar, no dejamos de querer ser los mejores padres posibles.

La única aproximación que todos tenemos a la paternidad antes de que ésta se produzca es ser hijos. Sin lugar a duda, incluso en aquellos casos en los que deberemos esforzarnos más, la tutela que recibimos cuando aprendíamos a vivir nos marcó para siempre.

Debido a la importancia de esa impronta sabemos cuán imprescindible es ser un buen padre o madre ahora, pues de nuestra actuación en el presente dependerá la proyección futura de nuestros jóvenes cachorros.

Así pues, uno de los más grandes anhelos de los padres es que los hijos lleguen más lejos, vivan mejor y sean más felices que ellos. Y sólo hay algo seguro: no hay una única receta válida. Aunque todas sí deberían compartir grandes cantidades de abrazos, paciencia, cariño, atención, imaginación y amor… mucho amor.

Si estáis buscando respuestas a esta infinidad de preguntas, si perseguís la manera de ser los mejores padres para esas pequeñas e irrepetibles personas, que además os inmortalizarán en la historia, dejad que de nuevo os lo diga: enhorabuena, vosotros ya sois unos padres excepcionales.

Deja un comentario